Aceites esenciales, Perfecta Medicina y Deleite Natural

por ®Salud Ancestral

 

Cada día escuchamos sobre algún fármaco o remedio nuevo que cura, supuestamente cura o al menos alivia algunos síntomas de diversas enfermedades. Sin embargo, con el tiempo y en la práctica hemos ido viendo en estas últimas décadas que no solo muchos medicamentos no son realmente efectivos, sino que además dejan largas secuelas de efectos secundarios, con frecuencia graves o fatales, en el cuerpo humano. Además a nadie le gusta tomar fármacos, no es algo agradable. Pero ¿qué pasaría si hubiera una medicina natural, sin efectos nocivos, probada y comprobada en la práctica millones de veces a lo largo de miles de años y que además actúa rápidamente y de manera visible? Y no menos importante una medicina exquisita, que uno realmente quiere usar. ¿Es esto posible?

La medicina herbal, de la cual los aceites esenciales hacen parte, es tan antigua como la humanidad misma. Esta medicina usa el poder natural presente en los químicos de las plantas para prevenir, aliviar y curar toda clase de dolencias físicas, mentales y emocionales. Sin embargo, los aceites esenciales tienen un puesto aparte dentro de la medicina herbal debido a su gran poder, por la altísima concentración en que se encuentran y por diversas cualidades únicas que poseen.

Más abajo en este artículo se puede encontrar una lista de rápida referencia de cada aceite esencial y sus usos e igualmente una lista de dolencias comunes y los aceites esenciales indicados para ella.

Un aceite esencial es la parte más volátil de la planta, la que le da su componente aromático, extraída de gran cantidad de material vegetal como hojas, flores o maderas mediante destilación al vapor o prensado en frío. El resultado es un pequeño frasco de 5, 10 o 15 ml (tamaños en que se consiguen normalmente) pero que se usan por gotas, conteniendo cada una de ellas millones de trillones de moléculas, y encerrando los componentes medicinales equivalentes a unas 30 infusiones preparadas con la misma planta. Y aunque los aceites esenciales provienen de las plantas de donde se extraen se constituyen por sí mismos en una medicina completamente diferente debido a su potencia y concentración y a diversas cualidades que los distinguen de las de la planta misma.  No son aceites en realidad, solo es su nombre, pero son sustancias liposolubles altamente volátiles muy distintas, ni deben ser confundidos con aceites vegetales como el de coco, oliva, ajonjolí etc.

Los aceites esenciales contienen componentes activos altamente terapéuticos como por ejemplo fenoles, terpenos, éteres, aldehídos y cetonas. Estos compuestos trabajan en sinergia natural, resuenan poderosamente con el organismo humano con el cual guardan grandes similitudes y no pueden ser replicados en un laboratorio. Los aceites esenciales tienen una estructura con semejanza a la de las células y tejidos humanos haciendo que sean más fácilmente asimilados por el cuerpo. También algunos de sus compuestos guardan semejanza a las hormonas, matan infecciones, virus, hongos y bacterias, estimulan la regeneración celular, la producción de hormonas, enzimas, anticuerpos, neurotransmisores y endorfinas en el cuerpo humano y no afectan la homeostasis de este como sí lo hacen en cambio los químicos. Todo ello los hace una forma de medicina muy potente, pero enteramente natural, con innumerables aplicaciones y usos.

De cualquier forma, los aceites esenciales aparte de ser una medicina poderosa son un intenso placer, un deleite para los sentidos y emociones. A través de la vía olfativa penetran en segundos al cerebro causando muy diversas reacciones químicas que a su vez modifican el ánimo positivamente. El olor puro y concentrado de los volátiles aceites esenciales de las plantas puede causar un gran placer sensorial a quien los usa, esté enfermo o sano.  ¿Qué mejor que usar una sustancia que cura o previene enfermedades a la vez que deleita profundamente los sentidos?

De hecho los mejores perfumes del mercado contienen hasta un 40% de aceites esenciales y eso los diferencia claramente de aquellos de baja calidad, que son solamente sintéticos o con muy poco contenido de aceites esenciales. Sin embargo resulta mejor y más barato hacer uno mismo sus propios perfumes o lociones con aceites esenciales puros, tanto para tener un control preciso de los ingredientes utilizados, que sean naturales,  como para lograr mezclas precisas al gusto.

En la antigüedad los aceites esenciales eran un lujo al que solo tenían acceso unos pocos, dado que muchos de ellos tenían un precio equivalente o superior al oro. Eran por tanto usados con más frecuencia para medicinas muy especiales y para ungir en ceremonias a los altos reyes y sacerdotes en el mundo antiguo egipcio, hebreo, romano, chino y griego. En la Biblia se mencionan con frecuencia y han sido encontrados en vasijas en tumbas egipcias en tiempos recientes y quedan además diversos testimonios muy antiguos por escrito de su fabricación y uso extendido.

También diversas tribus hacían uso de ellos en diversos lugares del mundo, dado que su medicina se basaba en el poder curativo de las plantas. En la Edad Media monjes y alquimistas hicieron uso regular de las hierbas y de los aceites esenciales. Con ellas curaban muchas enfermedades de manera efectiva.

Sin embargo, con la llegada de la era industrial y el mundo moderno estos saberes tradicionales fueron desapareciendo y la medicina se inclinó cada vez más por los fármacos químicos sintéticos.  Y desde entonces la salud general de la humanidad no ha hecho sino declinar y la efectividad de tales medicamentos es puesta ya en duda por millones además de estar comprobado que pueden ser no solo muy peligrosos sino además mortales. En Estados Unidos las muertes al año por uso de fármacos médicos recetados por doctores convencionales es una de las primeras causas de muerte, con un promedio de 150,000 muertes anuales. Y esto sin contar las demás complicaciones de salud graves y muertes causadas por éstos a largo plazo.

Los aceites esenciales han venido ganando popularidad en los últimos años, debido a que cada vez más gente se distancia de la medicina convencional al ver sus desastrosos resultados y buscan formas de medicina naturales menos invasivas y a la vez más efectivas. En el siglo XX los aceites esenciales fueron redescubiertos por el químico René Maurice Gattefosé quien en un laboratorio sufrió graves quemaduras en su mano y lo único que encontró cerca en ese instante fue un recipiente con un líquido donde rápidamente y de manera instintiva sumergió su mano para aliviarse de las quemaduras. El resultado fue sorprendente ya que rápidamente las quemaduras desaparecieron sin dejar cicatrices, así que Gattefosé se interesó vivamente por tal sustancia y se dedicó a estudiarla a fondo. El líquido que contenía el recipiente era aceite esencial de lavanda. De allí en adelante se desarrolló, a partir de los estudios y escritos de este químico francés, del aceite esencial de lavanda y de otros muchos aceites esenciales, la aromaterapia moderna.

Es de suma importancia al hacer uso de los aceites esenciales cerciorarse de que estos sean puros y naturales completamente ya que abundan en el mercado versiones diluidas, adulteradas o sintéticas con el fin de reducir costos de producción. Pero aunque por lo general son más económicos, estos aceites adulterados no tienen las mismas propiedades curativas que los puros  por supuesto y pueden resultar tóxicos ingeridos, causar alergias aplicados o dolores de cabeza y otras complicaciones inhalados. La prueba olfativa es una que podemos aplicar para determinar su pureza pero normalmente una persona no es capaz de identificar componentes sintéticos u otros añadidos a un aceite esencial puro. Las mejores compañías que producen aceites esenciales tienen disponibles certificados de pureza de laboratorio de sus aceites esenciales a los cuales se les aplican pruebas como por ejemplo cromatografía de gases y espectrometría de masas con los cuales se detectan posibles componentes distintos a los del aceite en estado puro. Un aceite esencial no es necesariamente muy costoso pero tampoco puede ser excesivamente barato dado que se requiere bastante materia prima para producirlos. Por tanto aquí no conviene ahorrar sacrificando calidad y pureza pues en lugar de una medicina tendremos una sustancia adulterada tóxica y contaminada.

Y aunque fueron usados a lo largo de milenios exitosamente en muchas culturas y por parte de muchos médicos ancestrales pero sin saber muchos detalles científicos de ellos, la investigación moderna nos muestra unos datos descubiertos recientemente y cifras realmente impresionantes de los aceites esenciales como los que expondré a continuación. Pero estas son solo algunas de las muchas razones por las que los aceites esenciales son superiores a los fármacos y con frecuencia mucho más potentes y versátiles que las mismas plantas de las que se derivan:

Los aceites esenciales son una de las sustancias más volátiles que existen, permitiéndoles penetrar fácilmente la piel, el interior de las células y la barrera hematoencefálica. Ningún fármaco puede penetrar ni la pared celular, por tanto no puede atacar directamente a los virus que se alojan allí, ni al cerebro dado que son mucho más densos. La medida de la masa atómica de los aceites esenciales es de menos de 300 daltons, y ya una molécula menos densa que 800 daltons puede penetrar el cerebro a través de la barrera hematoencefálica. Además los aceites esenciales son liposolubles, otra de las condiciones para que estos puedan atravesar la barrera protectora cerebral.

Por otra parte el aceite esencial de rosa es la sustancia de más alta vibración medida hasta el momento en el mundo, con una frecuencia de 320 Hz. Otros aceites esenciales como el de lavanda vibran por encima de los 110 Hz y todos vibran por encima de los 52 Hz.  El cuerpo humano sano vibra en 68 Hz, mientras que la comida procesada o enlatada tiene 0 Hz y la comida fresca como frutas, vegetales y hierbas vibran en unos 22 Hz. El cuerpo humano enfermo decae debajo de los 60 Hz, enfermedades graves debajo de los 50 Hz y debajo de los 25 Hz empieza el proceso de la muerte física.  Al usar los aceites esenciales podemos subir la vibración del cuerpo, haciéndolo más saludable y limpio, resistente a virus y bacterias que no sobreviven en ambientes puros que vibran en frecuencias altas.

El aceite de clavo por otra parte es la sustancia más antioxidante sobre la Tierra de lejos, con un ORAC (capacidad de absorción de radicales libres) de 1,078,000. En cambio, los arándanos uno de los alimentos más antioxidantes que existen tiene un ORAC de apenas 2,300.

Ahora bien, hay 3 formas básicas de usar los aceites esenciales:

  1. Por inhalación, es decir aromaterapia. Se pueden oler directamente del frasco, poniendo una gota entre las manos o poniendo unas gotas en un difusor. En unos 30 segundos el aceite esencial ha penetrado el cerebro.
  2. Tópicamente, diluyendo una o varias gotas del aceite esencial en un aceite portador como el de coco por ejemplo. En unos 20 minutos el aceite esencial ha alcanzado cada célula del cuerpo.
  3. Una forma poderosa y directa de obtener sus beneficios, aunque no todos los aceites esenciales pueden ni deben ser ingeridos ya que podrían generar algunas complicaciones. Para ello debe consultarse siempre las indicaciones de cada aceite en particular o bien a un médico o aromaterapeuta. Ingeridos en unos 20 minutos han penetrado ya la sangre.

Cada forma de uso de estos aceites tiene beneficios particulares, depende por tanto del caso y también del gusto de quien se lo aplica cual es la mejor manera de hacerlo en cada momento. Los aceites esenciales se pueden usar individualmente o en combinaciones sinérgicas que los potencian. Igualmente la combinación de diversos aceites esenciales puede producir nuevos y exquisitos olores muy atractivos y deleitosos.

Estos son algunos de los principales aceites esenciales disponibles y sus usos. Aun cuando hay muchos más aceites esenciales increíbles como el de mirra, hinojo, tomillo, orégano, palmarosa, vetiver, ylang ylang, pino y cientos más esto sería espacio de un libro entero, no de un artículo como este. Voy pues a enumerar brevemente algunos de los principales en uso y porqué destacan sobre los demás aceites:

Aceite esencial de Lavanda: sus principales cualidades son relajar y refrescar y aliviar por ejemplo heridas o quemaduras. Sin embargo es un aceite muy versátil, que también ayuda a quitar dolores de cabeza, a dormir, a mantener una piel radiante e hidratada y a otras condiciones. Es el aceite esencial más usado mundialmente con un aroma suave y refrescante.

Aceite esencial de Menta: tiene varias cualidades destacadas sobre los demás entre ellas el poder de aliviar rápidamente un dolor de cabeza, problemas digestivos y respiratorios. Es un aceite esencial refrescante. Puede ser ingerido, usado en la piel o inhalado.

Aceite esencial de Incienso: su cualidad más destacada es el poder antiinflamatorio. Muy valorado desde antiguos tiempos para diversos usos tanto medicinales, como ceremoniales y espirituales. Es llamado el rey de los aceites esenciales por sus cualidades. Puede ser usado por inhalación, tópicamente o ingerido.

Aceite esencial de Cedro: su cualidad dar fuerza y relajar a la vez, tal como las cualidades propias del árbol mismo, fuerte e inmutable. Es excelente para la piel, dándole tono y firmeza. Un aceite usado desde tiempos antiguos para ungir en ceremonias o para curar a pacientes de diversas dolencias.  No debe ser ingerido.

Aceite esencial de Copaiba: un potente aceite esencial que se saca de la resina de un árbol amazónico con muchas cualidades. Destaca su contenido de BCP (beta-caryophyllene), un fitocannabinoide que actúa a la manera del CBD presente en el cannabis enlazando con los receptores endocannabinoides del cuerpo y por tanto de alto alcance terapéutico. Es además un gran antiinflamatorio usado para dolores y condiciones del sistema nervioso entre muchas otras.

Aceite esencial de Naranja: su cualidad principal alegrar. También relaja y cambia el ánimo en cuestión de minutos. Sin embargo no solo eso, este es un potentísimo aceite con muchas cualidades antibacteriales y anticancerígenas. También ayuda a la piel, potencia el sistema inmune, ayuda al drenaje linfático y mejora la digestión.

Aceite esencial de Romero: sus cualidades principales que lo destacan entre los demás son potenciar la circulación, regenerar el sistema nervioso y ayudar al cerebro de varias maneras, especialmente a recordar.

Aceite esencial de Árbol de té: su cualidad principal desinfectar. Su uso principal es tópico. Limpia la piel profundamente y es un gran desinfectante de heridas y brotes de piel. También es muy efectivo contra virus respiratorios que causan la gripa y la tos. No debe ser ingerido.

Aceite esencial de manzanilla: su cualidad principal relajar e inducir calma. Es un aceite esencial muy suave, sutil y dulce que tiene cualidades importantes para la digestión y el sistema nervioso. Muy apropiado para usar antes de dormir, para calmarse o cuando hay problemas digestivos.

Aceite esencial de Salvia Esclarea: su cualidad especial es mejorar el sistema hormonal, asi como inducir a la relajación. De dulce olor, recuerda un poco a la lavanda, con la cual comparte algunos compuestos medicinales, pero con un olor más dulce como el de la uva madura. Un aceite suave y femenino que es muy indicado para la salud de la mujer.

Aceite esencial de Eucalipto: su cualidad fundamental es destapar las vías respiratorias. Ayuda a curar la tos, la gripa y hasta la neumonía. Se usa principalmente vía inhalación. No se recomienda ingerirlo.

Aceite esencial de Clavo: sus cualidades principales son ser el más potente antioxidante existente en la naturaleza, ser un poderoso antibiótico, ayudar en problemas dentales y calentar el cuerpo. Al ser un potente antibiótico natural no se recomienda el uso ingerido durante más de 2 semanas seguidas pues podría afectar las poblaciones de bacterias benéficas en el intestino. Así pues se puede tomar por una o dos semanas, parar un par de semanas y retomarlo si es ingerido.

Aceite esencial de Limón: su cualidad principal es la de limpiar, purificar y desintoxicar. Se puede usar para ayudar en problemas de intoxicación, digestivos y respiratorios.

Algunas dolencias comunes para los que algunos aceites esenciales han demostrado tanto en la práctica (dada por testimonios de muchos doctores y pacientes que los han usado) como en estudios clínicos ser altamente eficaces y que pueden ser aplicados por cualquiera en casa siguiendo las recomendaciones de seguridad de cada aceite previamente son:

Dolor de cabeza: aceite esencial de menta o de lavanda

Gripa: aceite esencial de limón, tomillo, árbol de té y de ciprés

Tos: aceite esencial de eucalipto, de tomillo

Dolor de muelas: aceite esencial de clavo y de mirra

Cáncer: aceite esencial de incienso, de mirra y de helicrhysum

Enfermedades autoinmunes: aceite esencial de incienso, aceite esencial de romero y de copaiba

Náusea: aceite esencial de jengibre o de menta

Pérdida de memoria: aceite esencial de romero

Estrés: aceite esencial de bergamota o lima, de vetiver, de lavanda, de manzanilla

Pérdida de cabello: aceite esencial de romero, de cedro y de lavanda

Quemaduras: aceite esencial de lavanda

Indigestión y gases: aceite esencial de menta, de limón, de jengibre, de manzanilla, de hinojo

Sistema inmune deprimido: aceite esencial de incienso, de tomillo y de naranja

Insomnio: aceite esencial de manzanilla, de lavanda y cedro

Falta de energía: aceite esencial de pimienta negra, de romero, de menta, de canela

Arrugas y piel: aceite esencial de geranio, de naranja, limonaria y palmarosa

Artritis: aceite esencial de copaiba y de romero

Depresión: aceites cítricos como de naranja, bergamota o lima, y de ylang ylang

Ira: aceite esencial de naranja, de manzanilla , de salvia esclarea

Problemas hormonales o de la menstruación: aceite esencial de salvia esclarea

Sobrepeso: aceite esencial de canela y de toronja

Infecciones: aceite esencial de orégano y de árbol de té

Problemas de azúcar en la sangre: aceite esencial de canela y de albahaca

Problemas de circulación: aceite esencial de romero, de canela y de ciprés

Presión alta: aceite esencial de lavanda y de romero

Inflamación: aceite esencial de incienso y de cúrcuma

Dolores musculares o articulares: aceite esencial de pimienta negra, de abedul, copaiba y romero

Hemorroides: aceite esencial de incienso, de ciprés y de lavanda

Problemas dentales y en encías: aceite esencial de clavo, canela, mirra y árbol de té

Fiebre: aceite esencial de limonaria

 

Esta no es ni mucho menos una lista extensiva ya que podríamos seguir y seguir hasta llenar un libro completo solo de dolencias y de aceites esenciales indicados para ellas, así que me he limitado a elegir unas pocas comunes.

Evidentemente aunque naturales, los aceites esenciales son muy concentrados y poderosos y conviene usarlos con moderación y cautela. Esto es, siguiendo las recomendaciones respecto a cada aceite, en las cantidades y frecuencia sugeridas y teniendo en cuenta que no interactúen con otros medicamentos farmacéuticos si es que se están tomando. Para estos detalles de cada aceite se pueden consultar algunos libros o páginas de referencia que listo abajo en la fuentes de consulta. Por fortuna son muy seguros y no son tóxicos por lo cual tampoco se debe temer hacer uso diario de ellos para diversas necesidades o solamente por deleite. Hay que tener cuidado eso sí con los animales y no usarlos en ellos o en exceso en ambientes en que se encuentran ya que tienen una sensibilidad olfativa muy superior a la humana y su tolerancia puede no ser tan alta, en especial la de los gatos. Si se van a usar para alguna condición especial en animales se debe entonces obtener ayuda profesional o documentarse ampliamente y hacer pruebas en pequeñas cantidades. En mujeres embarazadas se deben usar también con cautela y siempre mirando las contraindicaciones de cada aceite particular.

Dicho esto los aceites esenciales son uno de esos placeres de la vida que no conviene dejar pasar, aunque no se usen terapéuticamente sino solo por simple gusto. Su capacidad de producir sensaciones de bienestar es incomparable. Ya sea para inhalación  a través de un difusor o usados en masajes o automasajes mezclados con aceite de coco  u otros aceites vegetales su uso despierta innumerables reacciones en el cerebro que pueden potenciar sentimientos de relajación, placer o alegría por ejemplo.

Conviene aprender de los antiguos e imitar sus maneras también en esto. La mejor medicina se encuentra en la naturaleza y los aceites esenciales son una de sus formas más deleitables, refinadas, efectivas y poderosas. Lo que en la antigüedad era un lujo de unos pocos hoy está al alcance de prácticamente todo el mundo y nos da una amplia gama de posibilidades terapéuticas y lúdicas para nuestra salud y bienestar.

 

Fuentes de Consulta:

 

 

 

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La Gran Mentira de la Agricultura

por ®Salud Ancestral

Lo que nos han vendido durante décadas como una gran maravilla nutricional y un gran avance social y científico, la moderna agricultura extensiva e industrial, una de las supuestas grandes conquistas humanas del siglo XX, ha demostrado en la pésima salud pública de la humanidad de hoy ser una de las más grandes y peligrosas mentiras jamás dichas al público. No es exagerado decir que la agricultura moderna nos mata lentamente.

Cada vez que un supuesto avance como estos sale a la luz, se promocionan sin más sus grandes bondades. Propagandas y anuncios por todo lado promueven las bondades de la soya, el maíz, los aceites vegetales refinados, los alimentos transgénicos. Muy nutritivos, económicos, saludables y de avanzada, dice la falsa propaganda, hasta que todo el mundo la cree y se instala como algo normal en la cotidianeidad. La realidad es que estos alimentos solo son baratos, nada más. No presentan las cualidades que se promocionan, sino que al contrario resultan ser nefastos para la salud y para el medio ambiente.

Desde hace décadas, en que esta agricultura industrial se volvió la regla a escala mundial a partir de leyes propiciadas inicialmente por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos con el fin de producir rápidamente a bajo costo y vender masivamente productos artificialmente producidos con químicos venenosos en grandes extensiones de Tierra, la salud de la humanidad no ha hecho más que decaer en todos los sentidos. Enfermedades antes raras o desconocidas se volvieron una plaga, cáncer, enfermedades del sistema circulatorio y nervioso, trastornos digestivos graves y muchas más se volvieron pan de cada día principalmente a partir de la popularización de este sistema agrícola moderno.

El gobierno de Estados Unidos a través de la compañía química Monsanto, que está a la vanguardia misma de todos los pesticidas químicos tóxicos y de las semillas alteradas genéticamente, trata por todos los medios de imponer ese sistema en todos los demás países, exportando su pesticida cancerígeno Roundup hecho a base de glifosato, un químico muy potente que intoxica gravemente a hombres y animales y mata la vegetación, e imponiendo normatividades sobre las semillas nativas con el fin de reemplazarlas con las suyas propias transgénicas y patentadas de las cuales pueden sacar enormes utilidades. Monsanto es una compañía que originalmente fabricaba armas químicas usadas en las guerras foráneas de Estados Unidos durante décadas y ahora se dedica al negocio de la agroindustria, esto de por sí debería ya ponernos en alerta máxima. Además se sabe que estos pesticidas de Monsanto y otros son una de las principales causas de la masiva extinción de abejas que estamos viviendo, lo cual además del daño generado a estos animales tiene consecuencias catastróficas para la supervivencia de la vida sobre la Tierra. Por todo esto, lo anterior representa un enorme peligro para la salud pública y es algo sobre lo cual debemos tener pleno conocimiento y estar alerta ya que atenta contra nuestra salud y nuestras libertades civiles.

Tenemos que tener en cuenta que aunque el ser humano conoce y practica en muchas latitudes la agricultura hace miles de años no era esa la misma agricultura que tenemos ahora, sino un tipo de agricultura no industrializado, no extensivo y orgánico.

Estos factores determinan por completo si ésta es o no es nociva para la salud y el medio ambiente.  Es decir, la agricultura en sí no es el problema, sino la manera de hacerlo. La agricultura industrializada, que usa grandes maquinarias, petroquímicos y pesticidas y es realizada de manera extensiva es completamente antinatural, tóxica y devastadora para los ecosistemas naturales. Tales prácticas acaban con los suelos, con las especies vegetales y animales en el lugar de las siembras y a su alrededor, desbalancea totalmente los ecosistemas al ser monocultivos, genera más plagas y por último al llegar al consumidor el alimento producido con estas prácticas un alimento pobre en todos los nutrientes, contaminado con multitud de químicos y metales pesados y por tanto muy nocivo para la salud a corto, mediano y sobre todo a largo plazo. No es raro encontrar millones de personas que padecen las más graves enfermedades como consecuencia de la intoxicación lenta que produce ingerir alimentos convencionales tratados con estos químicos en su cultivo.

Por otra parte y no menos alarmante, millones de hectáreas de bosques nativos a lo largo y ancho del mundo e incluso de la Amazonía han sido y son arrasados hoy para sembrar enormes monocultivos de soya especialmente pero también de trigo, maíz y otros cereales y granos que pueden ser sembrados y cosechados con las modernas técnicas industriales, usando toneladas de pesticidas y produciéndolos rápidamente a bajos costos.

 

Podemos por tanto afirmar lo siguiente:

Si la agricultura es extensiva es extremadamente dañina para la salud y para el medio ambiente.

Si la agricultura no es orgánica es extremadamente dañina para la salud y para el medio ambiente.

Si la agricultura es industrial es extremadamente dañina para la salud y para el medio ambiente.

Si la agricultura usa semillas transgénicas es extremadamente dañina para la salud y para el medio ambiente.

 

En cualquier caso, la agricultura no es tan necesaria como nos han hecho creer. Durante cientos de miles de años la especie humana vivió y sobrevivió sin agricultura, solamente con su dieta frugívora natural de frutas, hojas, semillas y nueces. De eso no hay discusión alguna, la fisionomía misma humana no deja cabida para duda. El ser humano es frugívoro y esa es su dieta original natural. Cualquier otro alimento introducido es una alteración de la dieta natural humana. Esto lo tratamos extensamente en el artículo La Dieta Natural Humana.

Por tanto, dentro de esta dieta no solo no se encuentra la carne y los derivados animales, sino que mucho menos granos y cereales como el trigo, el arroz, el frijol, la papa y mucho menos la soya. Estos son productos añadidos miles de años después con el desarrollo de la agricultura y ciertamente no son necesarios para la nutrición ni salud humana y muchas veces son más bien nocivos, en especial como se cultivan hoy. Aun en estado natural son muy altos en carbohidratos, inhibidores enzimáticos y otros anti nutrientes. La única manera de volverlos realmente saludables es fermentándolos y transformando así su misma composición.

Por eso introducir estos alimentos en la dieta, así como la cocción no es un avance en realidad como nos lo tratan de hacer ver sino por el contrario, es un gran retroceso nutricional.

Sin embargo, la agricultura si es hecha adecuadamente, con ética y siguiendo en lo posible las leyes naturales no tiene nada de malo en sí misma. Durante milenios la humanidad consumió productos agrícolas como estos cultivados ancestralmente sin ningún perjuicio para su salud. Pero este no es el caso de hoy día. Desde la Segunda Guerra Mundial hemos estado consumiendo alimentos totalmente contaminados con petroquímicos, pesticidas, fertilizantes, herbicidas entre otros, alterados de todas las formas posibles, incluso genéticamente, lo cual es mucho peor aun, y de todo ello vivimos ya hoy sus consecuencias, una salud general totalmente deteriorada a lo largo y ancho del mundo.

Depender únicamente de máquinas y de químicos en cualquier campo sin duda es una pésima opción en todo sentido. Se niega así la conexión natural y humana, y nos volvemos esclavos de la industria con toda su capacidad destructiva y deshumanizante. Perdemos así con ello toda conexión con el mundo natural, del cual depende nuestra salud totalmente, y con ello también nuestra humanidad.

Lo mejor que podemos hacer por tanto es evitar estos alimentos producidos con agricultura industrial, en especial la soya y el trigo, poderosos alergenos con multitud de contraindicaciones para la salud, y provenientes de esta agricultura industrializada. Igualmente es importante evitar por completo los aceites industriales refinados provenientes de cultivos de soya, maíz, canola, girasol etc. . y utilizar aceites ancestrales naturales como el de coco, oliva, ajonjolí o linaza.

Comprar en lo posible alimentos provenientes de agricultura orgánica es un gran paso sin duda. Esto elimina de nuestra dieta la enorme carga tóxica de los alimentos convencionales repletos de contaminantes. Además apoya al productor independiente y consciente directamente, al que cultiva orgánica y ancestralmente, con cuidado con los alimentos, la tierra y la salud de las personas. Esto ayuda a acabar poco a poco con el gran monopolio de la industria agrícola. En todo caso ya hoy en día es posible conseguir muchos alimentos de todo tipo orgánicos y biológicos hasta en los grandes supermercados, los cuales a veces dedican secciones enteras a ellos. Esto muestra que la demanda de orgánicos ha ido creciendo mucho en estos años y se ha popularizado dado que la gente ha tomado consciencia de las grandes implicaciones de la agricultura industrializada sobre el medio ambiente y su propia salud.

Resulta ideal tener un espacio donde cultivar una parte de nuestros alimentos. Esto es perfectamente posible tanto en el campo como en la ciudad. En la ciudad si tenemos jardines en nuestras casas podremos cultivar allí diversas hortalizas, bayas y hierbas medicinales. Pero aun si no lo tenemos con un pequeño espacio que destinemos iluminado con luz natural y materas o jardines colgantes podremos tener una pequeña huerta. Esto nos da un control total sobre qué sembramos y como lo hacemos, pudiendo cultivar pues nuestros propios alimentos orgánicos, o bueno una parte de ellos al menos.

Debemos ser conscientes que la industrialización a pesar de sus beneficios y las comodidades que aporta ha implicado una profunda involución para la humanidad. La desconexión con la naturaleza y su alteración no vienen libres de consecuencias. Hemos contaminado profundamente la tierra, las aguas y nuestros cuerpos, haciéndonos padecer cada vez más y más graves enfermedades. Así mismo estamos contaminando las fuentes de alimentación y bebida y la tierra donde crecen estos alimentos.  Aparte de eso la contaminación del aire y auditiva generada por las grandes maquinarias afecta también nuestra salud y calidad de vida. Y también dañamos a todos los animales y la vegetación que vive en los habitats de cultivo agroindustrial y sus alrededores. Por tanto tenemos la opción de volver a las prácticas naturales y ancestrales y así neutralizar toda esta cadena de enfermedad, devastación y caos generada por la moderna industrialización del campo. Realmente está en nuestras manos.

 

Fuentes de consulta

 

-Articulo sobre los enormes peligros de los pesticidas del portal médico Discovery Salud: https://www.dsalud.com/reportaje/los-pesticidas-mucho-mas-peligrosos-de-lo-que-se-reconoce/

 

-Portal muy completo del Dr Mercola sobre noticias relevantes de Monsanto y alimentos transgénicos: https://transgenicos.mercola.com/

 

-Sin Trigo Gracias, libro del cardiólogo William Davies

 

-El Secreto de los Carbohidratos, libro de Sacha Barrio Healey

 

-Historia de Monsanto- http://www.revistalacomuna.com/internacional/bayer-monsanto-imperialismo-alimentario/

 

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Los Mejores Remedios Naturales

por ®Salud Ancestral

 

Al escoger solo remedios naturales evitaremos una gran cantidad de sufrimiento posterior y ahorraremos mucho dinero.  Los que cito aquí son remedios de gran efectividad y alta potencia. Por tanto, es una opción mucho más segura, efectiva y saludable que la de llenar nuestro cuerpo de los medicamentos tóxicos químicos que suelen recetar los doctores convencionales.

Si tan solo la mayoría de las personas conociera y usara estos remedios naturales habría una salud pública mucho mejor que la que tenemos hoy día y habría mucho menos padecimiento en la humanidad por causa de la enfermedad.

En un estado de vida ideal, completamente natural como el de los primeros hombres que poblaron la Tierra, no era necesario en general remedio alguno. La salud era conservada perfectamente por el cuerpo ya que tenía todo lo que éste necesita para conservar la salud o para sanar, a saber: Sol directo sobre la piel en abundancia, ejercicio constante y diario, una dieta natural frugívora, aire y entorno limpio y no contaminado, buen descanso y contacto directo con la Tierra. El ser humano, tal como los animales, en estado natural no enferma nunca crónicamente, simplemente porque apenas la enfermedad ataca al cuerpo tiene todo lo necesario para combatirlo y auto curarse rápidamente.

Sin embargo, hace mucho que la humanidad dejó de lado estos hábitos para llevar una vida artificial enfrentada a los principios naturales y ancestrales, lo cual afecta profundamente la salud y es causa de abundante enfermedad, como vemos hoy día en que prácticamente todas las personas las padecen. Además, generaciones enteras de vida antinatural y malos hábitos han degradado la genética humana tal que la mayoría ya no viene preparado naturalmente contra la enfermedad como debería.

Por tanto, hoy día es necesario contar con una serie de remedios naturales para las numerosas dolencias que nos aquejan como especie. Por supuesto la medicina alopática no ofrece solución alguna toda vez que se centra en recetar fármacos o procedimientos altamente invasivos y destructivos en lugar de ayudas y remedios naturales para resolver la causa profunda de la enfermedad y para alentar la salud misma desde adentro del cuerpo.

Son muchos y muy variados los remedios naturales para numerosas dolencias y aquí sería imposible mencionarlos todos. Haremos por tanto una selección de algunos de los más eficaces y potentes remedios disponibles para nosotros y fabricados por la naturaleza misma, no artificialmente por síntesis química. Por tanto, son medicinas no solo altamente efectivas y poderosas, sino que además no tienen ningún efecto secundario. Esto contrario a los fármacos recetados por los médicos convencionales, los cuales causan cientos de miles de muertes al año y numerosos daños al cuerpo y la salud a largo plazo, algunos de ellos irreparables.

Listamos a continuación algunos potentes remedios naturales para diversas y comunes dolencias:

Diente de león: principalmente es un poderosísimo desintoxicante del hígado. Esto cualquiera lo puede comprobar fácilmente ya que es capaz de curar una resaca en cuestión de minutos. El hígado es el órgano de procesamiento y desintoxicación por excelencia del cuerpo y por eso es de vital importancia que esté saludable y desintoxicado. Por ello el diente de león es indicado para todas las personas, estén o no enfermas del hígado. También es un gran diurético. Se pueden comer las hojas crudas solas o en ensalada o hacer infusión solo con las hojas o con las hojas y las raíces para mayor potencia. También se encuentra en cápsulas.

Bicarbonato con limón: el bicarbonato de sodio tomado con limón recién exprimido es altamente alcalinizante y por tanto neutraliza el exceso de ácidos en el cuerpo en cuestión de minutos. Aunque tiene muchos usos, y es muy saludable en general, el principal uso que tiene es aliviar la digestión pesada, los gases intestinales, cosa que hace a la perfección. Igualmente es un gran remedio para las náuseas. El bicarbonato de hecho se usa como base en los medicamentos de venta libre como el Alka Seltzer o la Sal de Frutas.

Cannabis: el cannabis ha sido usado como medicina por muchas culturas a lo largo de muchos siglos. Es usado para relajar poderosamente el sistema nervioso, para regular el sueño, ya que induce a un sueño profundo y reparador, así como para curar o aliviar enfermedades graves de todo tipo, incluso terminales. Prácticamente todas las condiciones médicas tienen en el cannabis una aplicación poderosísima. Todos los órganos del cuerpo y el cerebro están llenos de receptores endocannabinoides, lo cual nos indica que éste está preparado y listo para recibirlos. El cuerpo produce sus propios cannabinoides, como por ejemplo la anandamida como resultado de actividades placenteras o de hacer ejercicio. Sin embargo, la concentración y variedad de cannabinoides medicinales y benéficos es muchísimo mayor en la planta de cannabis, razón por la cual es una de las más potentes medicinas conocidas. Originalmente uno de los principales remedios de la medicina china, al ser prohibido su uso por ley, tuvieron que dejarlo de lado. Igualmente, el cannabis era base de incontables remedios recetados por doctores alopáticos convencionales en Estados Unidos antes de su prohibición y de ser considerado una droga en 1937. Sin embargo, el cannabis es probablemente la planta más medicinal conocida por el hombre. Y mientras que las drogas farmacéuticas causan miles de alteraciones en la salud de millones y cientos de miles de muertos al año, el cannabis es un medicamento natural y seguro que no causa ni efectos secundarios ni muerte. Tampoco es una sustancia adictiva como creen muchas personas. Existen miles de estudios que respaldan el cannabis como cura ideal para multitud de enfermedades. Sin embargo, son los testimonios los que más claramente hablan sobre sus bondades, habiendo curado a innumerables pacientes de sus dolencias quienes dan fe de sus altas bondades. Con frecuencia se pueden ver casos de curas rápidas de cánceres terminales de todo tipo, neuropatías, trastornos del sueño y muchos otros solo con el uso médico del cannabis.  Existen concentrados, tinturas y tés de cannabis de diversas potencias y calidades disponibles. Dependiendo de la dolencia a tratar convendrá uno más que otro. Los más potentes para dolencias serias suelen ser los aceites concentrados con la planta completa que conservan el THC, el CBD y todos los demás cannabinoides, aun cuando el THC tiene sin duda efectos de alteración de la consciencia. En algunas partes el cannabis es ilegal pero el extracto de CBD que es uno solo de sus compuestos y no tiene efectos psicoactivos es legal hoy día ya en muchos lugares y se vende al público con fines medicinales, incluso en droguerías. Igualmente, el cáñamo, una planta ancestral de cuya familia el cannabis hace parte, no contiene THC, pero si CBD y es igualmente medicinal además de muy rica en omega 3, proteína completa y diversos minerales.  Las semillas y hojas de cáñamo son comestibles. Vale la pena anotar que comer un mango junto con el cannabis medicinal potencia su efecto hasta en un 30% debido a que el mango maduro es rico en mirceno, un tipo de terpeno que abre los receptores endocannabinoides del cuerpo CB 1 y CB 2, permitiendo así que las poderosas sustancias medicinales del cannabis penetren más profundamente en el cuerpo.

Vitamina B3: la vitamina B3 o niacina en altas concentraciones es muy efectiva para activar la circulación en todo el cuerpo y para activar el fuego digestivo, permitiendo una mejor asimilación y obtención de energía de los alimentos. Regula por tanto la digestión alterada de manera muy poderosa. También es usada con gran éxito para tratar, por sí sola sin más medicamentos, trastornos como la esquizofrenia y la depresión, toda vez que participa en la síntesis de serotonina y otros neurotransmisores que dan sensación de bienestar. Así mismo la niacina en altas dosis reduce considerablemente el colesterol malo de tipo LDL y aumenta el colesterol bueno HDL en la sangre. Aunque la niacina se encuentra en los alimentos, para usarla como medicina es necesario suplementarse con concentraciones mucho mayores. Es un remedio muy efectivo para muchas dolencias usada en cápsulas en concentraciones de 200 a 500 mg al día.

Vitamina D: la vitamina D, que en realidad es una prohormona esteroidal más que una vitamina, es esencial para la salud. Es uno de los pilares de la salud humana toda vez que soporta una infinidad de procesos en el cuerpo e influye en más de 2000 genes y ayuda a la creación de otras hormonas corporales importantes como la testosterona. Mantenerla en niveles óptimos ayuda a disminuir en más del 50% el riesgo de contraer desde un simple resfriado hasta enfermedades graves como el cáncer y la esclerosis múltiple. Trabaja junto con el magnesio y la vitamina K en la formación y mantenimiento de los huesos. Sin embargo, la inmensa mayoría de personas tienen una seria deficiencia de vitamina D, toda vez que la exposición directa a la luz solar es muy pobre y no cumple los requerimientos mínimos del cuerpo humano. La vitamina D se obtiene principalmente por la exposición a la luz solar en horas en que el Sol está más fuerte. En la dieta se obtiene solo en pequeñas cantidades en general. Por tanto y a menos que se tome Sol en abundancia a diario con la mayor parte del cuerpo expuesto resulta muy importante para la salud general y como remedio para múltiples enfermedades suplementarse con al menos 4000 a 10,000 IU de vitamina D3 diariamente. Si es posible usar un suplemento que incluya además de la vitamina D3 también la K2, mejora notablemente su efectividad y absorción. Para información mucho más detallada sobre la vitamina D y su estrecha relación con la salud leer nuestro artículo La Gran Hormona Solar.

Magnesio: un mineral crucial para cientos de procesos metabólicos, pero del cual casi el 90% de la población mundial tiene deficiencia. Esto hace que el cuerpo sufra y que no pueda llevar a cabo funciones básicas normalmente como por ejemplo la formación y mantenimiento de los huesos que requieren de magnesio para poder fijar el calcio. Igualmente afecta mucho al sistema nervioso el cual tiene grandes requerimientos de magnesio, especialmente bajo estrés. También afecta mucho a los músculos. El magnesio se encuentra en mayor abundancia en el cacao y en los vegetales de hoja verde. No obstante, en los alimentos cotidianos simplemente no hay suficiente magnesio para suplir las necesidades del hombre moderno, sometido a tanto estrés. Se calcula que para una óptima salud se necesitan unos 600 mg en promedio de magnesio al día y en la mayoría de dietas si acaso se llega a los 300 mg diarios. Por esa razón resulta altamente recomendable para la mayoría de personas suplementarse con magnesio en forma de cloruro o citrato de magnesio, en polvo o en cápsulas, para así ver cambios en el sueño, el ánimo, en fortaleza y salud de los músculos y huesos.

Enzimas: las enzimas vienen en los alimentos crudos y vivos y también las fabrica el cuerpo. No obstante, por diversas circunstancias y por una dieta antinatural el cuerpo las va agotando. Igualmente, la comida cocinada no tiene enzimas ya que han sido destruidas por el fuego. Por tanto es bueno comer alimentos crudos a diario pero también un suplemento de un amplio espectro de enzimas que ayuden a digerir y descomponer los alimentos resulta de enorme ayuda si se sufre de la digestión.

Probióticos: los probióticos son básicamente bacterias beneficiosas que habitan el intestino humano y que componen el 80% del sistema inmune. Se encargan de ayudar a digerir los alimentos, mantener la salud intestinal y las defensas del cuerpo. Son esenciales para la salud, toda vez que tenemos 10 veces más bacterias en el intestino que células en el cuerpo humano. De ellas depende prácticamente la totalidad de la salud humana. Obtenidos originalmente y naturalmente a través de la ingestión de alimentos crudos sin lavar, con tierra, como hojas, vegetales y frutas, la obsesión por la higiene moderna ha hecho que disminuya radicalmente la población de bacterias buenas en el organismo humano y por consiguiente que aumente la población de bacterias nocivas y patógenas. Por tanto, resulta indispensable tomar probióticos hoy en día en forma de fermentados como el chucrut, miso, kéfir o bien en forma de suplementos. Los probióticos combaten virus como el de la gripa, bacterias causantes de infecciones, mejoran notablemente la digestión y mantienen las líneas de defensa del cuerpo en buen estado. Para más información sobre los probióticos leer nuestro artículo La Importancia vital de las Bacterias para la salud humana.

Aceite de coco: el aceite de coco ha sido utilizado durante muchos siglos por diversas poblaciones tradicionales para innumerables usos relacionados a la salud y la belleza. Siendo un ácido graso de cadena media es único ya que estos se encuentran únicamente en la leche materna. Estos se encargan de proporcionar energía de primera calidad al cuerpo, ya que no necesitan digerirse y van directo al hígado donde se procesa y genera cetonas, una forma de energía mucho más eficiente que la glucosa derivada de los carbohidratos, y de combatir numerosos virus y hongos. Las bondades del aceite de coco simplemente no tienen fin. Desde mantener la salud de la piel y combatir las enfermedades que la atacan así como prevenir las quemaduras solares, hasta revertir el Alzheimer, permitir la acción de numerosas vitaminas liposolubles en el cuerpo y mejorar notablemente el metabolismo, este poderoso y exquisito aceite debe usarse no solo como remedio sino como base de la dieta misma para mantener una óptima salud. Debe reemplazar los aceites industriales rancios de baja calidad como el de soya, canola y girasol los cuales deterioran la salud.

Espirulina: la espirulina es uno de los alimentos más concentrados y beneficiosos, así como uno de los más antiguos sobre la Tierra, ya que existe hace tres mil millones de años.  No sin razón fue llamado por la Unesco el alimento del milenio. Tiene unas concentraciones de nutrientes totalmente inusuales, siendo altísima en clorofila, por tanto en magnesio, contiene altas cantidades de hierro, todos los oligoelementos necesarios para el cuerpo, así como numerosas vitaminas y minerales. Es también la proteína completa más concentrada de la naturaleza, llegando a ser hasta un 70% proteína completa con todos los aminoácidos esenciales. Puede ser usada para casos de desnutrición, para oxigenar la sangre, para obtener energía, para construir musculatura, para la anemia entre otras dolencias. Para más información sobre la espirulina específicamente leer nuestro artículo La Spirulina, uno de los mayores superalimentos.

Menta: la hoja de menta o bien el aceite esencial extraído de ella que es muy concentrado es un gran remedio para diversas dolencias. Cabe destacar que alivia el dolor de cabeza, la indigestión y síntomas de la gripa y la tos. Es un remedio muy versátil usado en infusión, como aceite esencial ingerido o aromáticamente. Es rica en antioxidantes, mentol, cineol, limoneno, flavonoides, fenoles y taninos y de allí sus excelentes propiedades como remedio natural para muchas dolencias.

Otros excelentes remedios naturales para dolencias comunes incluyen: la canela y el jengibre para mejorar la circulación y la presión sanguínea, así como para la digestión y problemas de las vías respiratorias. La flor y las bayas de sauco para la fiebre, la tos y la gripa. El propóleo y la miel de abejas pura para la tos y para diversas infecciones. La melaza para la anemia. El cardo mariano para desintoxicar el hígado. La pitaya para el estreñimiento. La papaya para la digestión. La sandía como diurético, facilitando la eliminación de líquidos. La mandarina para las náuseas. El cilantro para desintoxicar de metales pesados. La manzanilla, el toronjil y la valeriana para dormir y para tranquilizar los nervios.  El aloe vera para las quemaduras. Los hongos reishi (también conocido como ganoderma) y shitake para el sistema inmune. La uña de gato (uncaria tomentosa), una planta medicinal amazónica también potencia enormemente el sistema inmune. La caléndula para heridas e inflamaciones. La cúrcuma para la inflamación. El yacón para bajar los niveles de azúcar en la sangre.  El gingko biloba para la circulación y el cerebro. El ginseng y la maca para mejorar el sistema hormonal.

Existen muchos más remedios con grandes propiedades en la naturaleza. Muchos no se conocen y otros tienen usos locales únicamente, pasados por la tradición de generación en generación. También cabe destacar que hay alimentos que deben tomarse no como remedios sino para mantener la salud constantemente. Tal es el caso de las verduras de hoja verde, la gran mayoría de frutas y semillas y las grasas saludables. Aunque no sean necesariamente medicinales aportan nutrición a través de sus minerales, vitaminas y enzimas y deben ser consumidos con regularidad.

Tenemos a nuestra disposición una completa farmacia en la naturaleza, que puede aliviar cualquier dolencia sin efectos secundarios ni contraindicaciones. Hagamos pues uso de ella siempre, en lugar de los dañinos y potencialmente mortales fármacos químicos que nos han vendido desde hace varias décadas y que solo han empeorado totalmente la salud de la población general. En la naturaleza, en la medicina y prácticas ancestrales encontraremos un verdadero alivio y verdadera salud como nos corresponde por derecho.

 

Fuentes de consulta:

-Superalimentos, libro de David Wolfe

 

-The Sacred Plant, documental de 2019 sobre el cannabis en 7 partes

 

-El magnesio y sus beneficios para la salud, artículo del Dr. Mercola: https://espanol.mercola.com/boletin-de-salud/beneficios-del-magnesio.aspx

 

-Sanación solar, libro del Dr. Richard Hobday

 

-Vitamina D para mantener sus niveles en óptimas condiciones, artículo del Dr. Mercola:

https://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2015/02/01/vitamina-d-diaria.aspx

 

 

 

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Como Evitar el Dolor de Cabeza

por ®Salud Ancestral

 

Prácticamente todas las personas en algún momento de su vida han tenido dolor de cabeza o cefalea. Es algo relativamente normal que afecta a casi todas las personas. Sin embargo, cuando el dolor de cabeza es demasiado fuerte o es recurrente en forma de fuertes migrañas se debe indagar en las causas y tomar medidas, ya que esta es una señal que el cuerpo emite sobre una o varias cosas que no funcionan bien no solo en la cabeza sino en todo el cuerpo.

Resulta preocupante que la mayor parte de la población moderna sufre ocasionalmente cefaleas y un alto porcentaje sufre de migrañas más graves. Esto sin duda es consecuencia del modo de vida moderno antinatural, que trae sus consecuencias.

Antes de entrar a indagar en las causas del dolor de cabeza quiero sin embargo exponer unas rápidas soluciones de emergencia que funcionan en la mayoría de los casos para quitar la cefalea:

  1. Poner hielo en la cabeza, en la parte más afectada.
  2. Tomar aceite esencial de menta, y aspirar su aroma, o en su defecto tomar un té de menta y aspirar el aroma.
  3. Hacer contacto directo con tierra, caminando descalzo sobre la arena o pasto por media hora.
  4. Hacer un masaje circular sobre los párpados cerrados durante unos minutos.
  5. Tomar agua con limón.

Estas técnicas tan simples son muy efectivas en la inmensa mayoría de los casos para aliviar temporalmente el dolor de cabeza. Sin embargo, como dijimos, debemos ir a las causas más profundas para evitar que se sigan repitiendo, y no solo solucionar los síntomas momentáneamente. Más adelante iré explicando porqué funcionan estas técnicas.

Las causas de los dolores de cabeza o las migrañas pueden ser muy diversas. Estrés, falta de sueño, intolerancias alimentarias, indigestión, consumo de alimentos sintéticos, deficiencias nutricionales, hipertensión arterial, alteraciones hormonales, falta de irrigación sanguínea al cerebro, exposición a contaminantes ambientales, entre otras. Por tanto, lo primero que debemos hacer es revisar los síntomas y los factores en el estilo de vida que pueden estar generando la migraña, para así poder determinar el tratamiento con mayor exactitud. No es lo mismo un dolor de cabeza generado por estrés o contaminantes que uno por cuestiones digestivas o deficiencias nutricionales, ya que el tratamiento es distinto.

En los casos más leves y más frecuentes la causa del dolor de cabeza suele ser falta de sueño o estrés tensionante. En este caso se deben buscar las causas de estos trastornos y también ayudarse con tratamientos naturales para corregirlos. En el caso de la falta de sueño o el mal dormir con frecuencia hay una deficiencia de producción de melatonina, que es la sustancia corporal que induce el sueño y regula los ciclos circadianos. Para ello tomar sol durante el día, una dieta adecuada y suplementos de magnesio, triptófano y melatonina pueden mejorar significativamente la calidad del sueño. En el caso del estrés también todo lo anterior es indicado. El magnesio relaja el sistema nervioso y el triptófano es precursor de serotonina, es decir ayuda a crear en el cuerpo esta sustancia responsable de un ánimo relajado.

También es causa frecuente de dolor de cabeza la irritación de los nervios periféricos al cráneo causada por exposición a contaminantes. Si uno aspira mucho humo por ejemplo, en especial humo proveniente de vehículos o fábricas, esto puede ser causa de dolor de cabeza. Igualmente la exposición prolongada a olores tóxicos como la pintura, los pesticidas o productos de limpieza altamente químicos pueden generar dolores de cabeza. En este caso debe evitarse el contacto con estos contaminantes.

Así mismo el ingerir sustancias tóxicas como el aspartame (azúcar química altamente tóxica con que endulzan muchos productos light), los nitratos contenidos en embutidos y el glutamato monosódico pueden ser causantes de dolor de cabeza. El exceso de cafeína, al ser un estimulante del sistema nervioso, puede elevar la presión sanguínea y generar dolores de cabeza. En algunas personas el dolor de cabeza se da por el consumo de alimentos a los que se es alérgico y por tanto las cefaleas se quitan al retirar estos alimentos de la dieta. Conocidos alergenos para muchas personas que pueden generar migrañas son el gluten y por tanto el trigo, y la soya. El exceso de alcohol por supuesto es también un causante de primer orden.

No menos importante que lo anterior, el consumo habitual de diversos fármacos desencadena cefaleas y migrañas. El uso de fármacos debe evitarse siempre en lo posible ya que solo actúan sobre los síntomas y no las causas de las enfermedades y alteran una cantidad de funciones en el cuerpo, es decir tienen efectos secundarios, a veces mortales. Siempre se debe elegir la opción natural, y en caso de requerir de algún fármaco debe ser solo una medida de emergencia, jamás prolongar su uso en el tiempo, sino ir a la causa y corregirla, ya que el cuerpo mismo tiene la capacidad siempre de auto curarse si se le dan los elementos y condiciones adecuados. Por supuesto que visitar al médico es necesario en ocasiones, pero un buen profesional de la salud jamás se recostará en fármacos como solución a las enfermedades de sus pacientes, sino que los usará como algo de emergencia únicamente y como última opción. Evite por tanto también las pastillas de las farmacias para el dolor de cabeza y aplique en cambio lo que aquí se sugiere.

La tensión arterial muy alta o muy baja también puede generar dolores de cabeza intensos. Esto es causado por desordenes en el sistema cardiovascular. El agua de limón, así como el consumo de magnesio y potasio a través de los alimentos o de suplementos ayuda en gran medida a regular la tensión. Para saber más en detalle cómo mejorar esto y regular la tensión arterial por completo de manera enteramente natural ver mi artículo Alimentos para la salud de la sangre. Hay que saber además que el estrés y el consumo elevado de sal, especialmente sal refinada, aumentan la tensión y los síntomas de dolor de cabeza relacionados a la alta tensión.

Evidentemente una dieta lo más natural posible y hábitos de vida saludables como tomar el Sol a diario,  entre otros, todo lo cual ha sido tratado extensivamente en los diversos artículos de Salud Ancestral, es lo mejor que puede hacerse para evitar los dolores de cabeza y cualquier complicación de la salud. En caso de que el origen del dolor de cabeza sea digestivo el agua de limón ayuda a desintoxicar. También se puede usar agua con limón y bicarbonato con excelentes resultados. La mandarina también tiene propiedades altamente desintoxicantes del sistema digestivo y es muy útil si ésta es la causa del dolor de cabeza.

En particular la clorofila contenida en vegetales de hoja verde y en espirulina en altas concentraciones es muy beneficiosa tanto para evitar dolores de cabeza como para la salud en general. Esto se debe a que es una fuente muy alta de magnesio, cuya deficiencia es una de las principales causas de problemas en el sistema nervioso y en el cerebro.

Por otra parte, especialmente en las mujeres, las causas hormonales que generan las cefaleas son muy frecuentes. Una alteración en el balance de estrógenos y progesterona son causa frecuente de cefaleas en las mujeres, especialmente en el período premenstrual.  Al llegar a la menopausia este desbalance hormonal también suele generar dolores de cabeza. La vitamina B3 o niacina en suplementos, la cual activa poderosamente la circulación, es indicada para este tipo de causa del dolor de cabeza, así como una dieta natural equilibrada y ejercicio suave.

El ejercicio moderado contribuye a mantener no solo alejados los dolores de cabeza sino un óptimo nivel de salud. El sedentarismo es causa de innumerables desordenes en la fisiología humana. El ejercicio aporta mejoras en la circulación, el ánimo, mejor sueño y fortalecimiento de músculos, huesos y el sistema inmune, entre otras. Excederse en el ejercicio, en tiempo o esfuerzo, por otra parte, puede ser causa de dolor de cabeza. Hacerlo de manera regular y moderada es por tanto la clave.

Igualmente, usar técnicas de relajación, de respiración y masajes sin duda puede contribuir a una mejoría de los dolores de cabeza. Estas favorecen la salud de diversas maneras. Con frecuencia además, la salud emocional y mental están profundamente interrelacionadas con la física. Por tanto, el bienestar corporal y anímico son fundamentales para la salud y para evitar las migrañas. Hay que encontrar los espacios en el día a día para poder relajarse, alejado del ruido, el estrés y las preocupaciones para así mejorar la calidad de vida y la salud.

El contacto con la Tierra directo es una de las mayores claves para mantener los dolores de cabeza alejados y para remediarlos cuando ya han aparecido. Recordemos que como especie estamos diseñados para estar en contacto con la Tierra directamente día y noche. Esto es mucho más importante de lo que se cree. Al aislarnos con nuestros zapatos o pisos sintéticos de la Tierra estamos aislándonos de la energía eléctrica negativa que contrarresta la gran carga positiva que se genera en el cuerpo humano por acción de los radicales libres y las cargas eléctricas diversas a las que estamos expuestos hoy día. Esto afecta de numerosas maneras al cuerpo. Una carga positiva eléctrica elevada en el cuerpo es una de las mayores y más frecuentes causas de dolor de cabeza.  Para información detallada sobre esto ver mis artículos Los Inauditos beneficios para la salud de andar descalzo por la Tierra y  Los Efectos Imnediatos y largo plazo de conectar con la Tierra.

Se ha observado, por otra parte, en diversos estudios que el consumo diario y en dosis suficiente de grasas del tipo Omega 3, contenidos en las nueces, semillas de chía, cáñamo, linaza y calabaza, y ácidos grasos de cadena media contenidos en el coco y el aceite de coco, contribuyen enormemente a la salud cerebral y del sistema nervioso. Ellos generan cetogénesis, es decir producción de energía directa a través de cuerpos cetónicos, en lugar de glucosa, como estamos acostumbrados en nuestras dietas comúnmente. Estas cetonas provenientes de este tipo de grasas son una energía mucho más eficiente que la glucosa o el azúcar que obtenemos de los carbohidratos, son procesados de inmediato en el hígado y convertidos en combustible que el cuerpo usa de manera completa sin generar desechos metabólicos, como sí sucede con la glucosa. Por eso el alto consumo de grasas saludables es indispensable para una buena salud. Aparte de eso las cetonas pueden atravesar la barrera hematoencefálica y alimentar a las neuronas que por falta de circulación o por ser incapaces de usar bien la glucosa que le proporcionamos se van degenerando. La falta de grasas es fatal para el cuerpo y para el cerebro dado que se usan para muchas funciones vitales, como por ejemplo disolver muchas vitaminas. Si observamos el funcionamiento del motor de un carro podremos entender fácilmente qué pasa si se queda sin aceite. Igual sucede con el cuerpo humano, el cual comienza a padecer por falta de grasas adecuadas.

Por último no debemos desestimar el poder de los aceites esenciales, remedios muy concentrados, con grandes propiedades y completamente naturales. Ellos potencian los poderes curativos de las plantas concentrándolos en una sola gota. Tienen la propiedad particular de poder penetrar la barrera del cerebro y las paredes de las células mismas, cosa que ningún fármaco puede hacer. Sabiendo esto podemos entender mejor porqué tomar una gota de aceite esencial de menta bajo la lengua o bien usarlo de manera aromática puede realmente aliviar en poco tiempo una cefalea. Igualmente diversos estudios médicos controlados respaldan esto mostrando resultados efectivos de mejoría en pacientes de migrañas con el uso tópico y aromático del aceite esencial de menta. Otro aceite esencial que ayuda al dolor de cabeza y al cerebro de diversas maneras aumentando la lucidez, la circulación y la memoria es el de romero.

En resumen, si tiene dolor de cabeza, recurra a las medidas de emergencia naturales citadas al comienzo del artículo. Si el dolor es recurrente trate de identificar las causas y aplique las soluciones y remedios sugeridos aquí. Verá que muy pronto desaparecen y su salud general se verá además favorecida.

 

 

Fuentes de Consulta:

-Vencer el Dolor de Forma Natural, libro del Dr. Luis Aliaga

-Todas las Enfermedades, todas las Medicinas, libro del Profesor David Peters

-Artículo sobre el aceite esencial de menta  y el dolor de cabeza: https://aceitesyaromas.com/dolor-cabeza/

– Artículo sobre el síndrome premenstrual: https://www.diariofemenino.com/articulos/salud/menstruacion/migrana-menstrual-acaba-con-el-dolor-de-cabeza-durante-la-menstruacion/

-Artículo del Dr. Mercola, Como evitar y tratar el dolor de cabeza: https://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2016/01/03/tratamiento-para-el-dolor-de-cabeza.aspx

 

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Estado Emocional y Salud

por ®Salud Ancestral

 

Algunas personas creen que la salud depende únicamente de circunstancias físicas y reacciones bioquímicas. Y si bien es cierto que todo tiene una correspondencia física no es cierto que toda enfermedad tenga su origen en ello.

A veces el origen de una dolencia se encuentra en la parte emocional o mental y no en la estrictamente física o bioquímica.

Se ha comprobado una y otra vez la estrecha relación entre salud y emociones y en tiempos recientes diversos estudios así lo confirman. La salud es afectada poderosamente por nuestro estado mental y emocional, de eso no queda duda.

Así pues, a los diversos hábitos indispensables para conservar la salud tales como una alimentación cercana a lo natural y ancestral, baños de Sol frecuentes, el contacto con la Tierra, el ejercicio y el descanso. el mantener una mentalidad tranquila y emociones positivas sin duda fortalece la salud a la vez que hace que la vida se disfrute mucho más.

El sistema hormonal y nervioso son particularmente sensibles a las emociones. Emociones positivas hacen que el cuerpo segregue endorfinas, anandamida, serotonina y dopamina. Algunas de estas sustancias son endocannabinoides que enlazan con los receptores presentes en el cuerpo proporcionando sensaciones de felicidad y relajación. Al hacer ejercicio se producen algunas de estas sustancias, o también el chocolate negro o el cacao crudo contienen anandamida, sustancia responsable de hacernos sentir bien.

Emociones fuertes o de peligro hacen que se segregue por el contrario adrenalina que pone al cuerpo en situación de alerta y estrés. Y si bien es un mecanismo momentáneo útil, si se extiende en el tiempo la salud se va a ver muy afectada por ello ya que entre las consecuencias de la segregación de adrenalina en el cuerpo están el aumento de la presión sanguínea, el ritmo cardíaco, la inhibición de las funciones intestinales y la aceleración de la respiración. El estrés por otra parte dispara la producción del cortisol, una hormona que debilita el sistema inmune, hace subir la presión arterial y causa obesidad e insomnio entre otros problemas.

Al alejarnos de lo natural interferimos en la salud y el ánimo mucho más de lo que usualmente se piensa. El ser humano es un ser diseñado para vivir al aire libre en soleados parajes tropicales. Al alejarse de ellos y llevar vidas artificiales en zonas con estaciones y en interiores, la salud y el ánimo se ven afectados de diversas maneras. Eso es patente en el SAD (Trastorno Afectivo Estacional), una enfermedad que caracteriza a muchas personas que viven en países con largos inviernos y durante los cuales se deprimen profundamente, su salud se afecta y se ven incapacitados para realizar incluso sus labores diarias. Esto se produce por la falta de luz solar y la alteración de la producción de serotonina y melatonina en el cuerpo principalmente. Aquí podemos observar la interdependencia de ánimo y salud en sentido opuesto, circunstancias físicas alteran profundamente el ánimo. Sin embargo, lo contrario también sucede constantemente.

Así pues, estar triste deprime el sistema inmune. Estar estresado afecta la digestión y la circulación. El enojo afecta al corazón y el sistema respiratorio. Y así podríamos seguir listando una larga serie de relaciones entre emociones negativas y salud.

Por fortuna, lo contrario también es cierto, es decir las emociones positivas afectan muy positivamente la salud del cuerpo. A este respecto el humor y la risa son grandes elementos que potencian la salud. Esto se sabe y aplica hace mucho tiempo por ejemplo en varios hospitales, con excelentes resultados para los pacientes. Reír puede ser incluso una gran terapia contra la enfermedad y la depresión. Al reír se activan diversos músculos del cuerpo y sobre todo se segregan sustancias responsables de la sensación de bienestar en el cuerpo. A la vez este se relaja, con todos los beneficios para la salud que ello conlleva.

Resulta muy beneficioso liberarse al menos por un momento al día de la carga mental que suele acompañarnos, especialmente en la sociedad moderna.  Detener la lluvia de pensamientos que agolpan nuestros cerebros resulta un alivio para las emociones y para el cuerpo. Al hacerlo este se relaja y no solo se siente mejor anímicamente sino también físicamente.

Con frecuencia visitar parajes naturales ayuda mucho a este propósito, en lugar de permanecer en las ciudades, repletas de ruido, contaminación, distracción tecnológica, bombardeos publicitarios, laborales y de todo tipo. Incluso pasear dentro de la ciudad por parques resulta una gran idea, relajante y saludable.

Así mismo seguir algunas corrientes de espiritualidad, como por ejemplo el budismo zen, pueden ayudar enormemente a detener la mente. Cabe resaltar que el budismo zen está también impregnado de un fino y descabellado humor que ayuda a relajar la mente poderosamente.

Pero no solo la propia relación con uno mismo afecta la salud, sino también la relación que uno tenga con los demás. Se ha observado a lo largo de muchas décadas como las poblaciones más longevas y saludables del mundo mantienen poderosas y sanas relaciones humanas y sociales. Con frecuencia se trata de comunidades fuertes y núcleos familiares fuertes que según se ha observado influyen sobre la salud de poblaciones enteras. La sociedad moderna que estimula un individualismo competitivo mina por ello las relaciones saludables y esto podría influir en la salud de la población mucho más de lo que se cree. Así lo revelan las estadísticas y estudios realizados al respecto.

La interrelación sana no debe ser en todo caso únicamente entre humanos. La correcta relación con la naturaleza y sus seres, sean animales, árboles o plantas es una fuente inagotable de buen ánimo y salud. Se ha visto que personas que conviven armoniosamente con animales domésticos por ejemplo tienen un ánimo más tranquilo y su salud se ve favorecida vigorosamente.

Igualmente, la jardinería practicada con tranquilidad y ética, artesanalmente, tal como proponemos en nuestro artículo El Perdido Arte de la Jardinería reporta grandes beneficios para la salud. Paseos por entornos naturales y el contacto con o la observación de árboles son hábitos increíblemente favorables para la salud por la tranquilidad que producen, además del contacto con colores relajantes, ambientes sin ruido y aire más limpio. No en vano se puede observar que la salud y longevidad de las personas que viven vidas tranquilas en el campo es notablemente superior a las de las personas de las ciudades.

La mente, las emociones y el cuerpo forman una unidad indisoluble, en la cual las partes se sostienen y alimentan entre sí. Lo que pasa en una de ellas afecta a las otras invariablemente. Resulta por tanto de vital importancia trabajar en nuestras emociones y pensamientos constantemente a la par que cuidamos de nuestro cuerpo físico. Un estado de ánimo positivo y tranquilo se revela pues como uno de los grandes pilares de la salud, que al parecer hemos perdido hoy día, la salud ancestral que realmente nos correspondería.

 

Fuentes de Consulta

 

-Reirse Hace Bien, libro de Miguel García Cobo y Beatriz Lopez Luengo

-El Secreto de las Zonas Azules, libro de Dan Buettner

-The Sunfood Diet Success System, libro de David Wolf

-Tiempo para la Vida, libro de Jorge Riechmann

-Adrenalina, efectos, funciones y peligros, artículo de Essalud, https://www.esalud.com/adrenalina/

-Anandamida, artículo de Wikipedia, https://es.wikipedia.org/wiki/Anandamida

 

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